Las abejas de la miel


Conozcamos la abeja de la miel, ¡elemento clave de la biodiversidad!

 

Insecto social

La abeja de la miel (Apis mellifera) es un insecto nativo, originalmente dividido en varias subespecies, de África, gran parte de Europa y Oriente Medio.

La abeja de la miel es un polinizador formidable y es inigualable por sus características biológicas.

De hecho, es un insecto social que vive en asentamientos permanentes (superorganismos) que comprende varias decenas de miles de individuos que se alimentan principalmente de néctar y polen, como consecuencia de un fenómeno de coevolución con plantas con flores. Estas características implican que la abeja de la miel, mucho más que otros insectos polinizadores, es un organismo clave para la conservación de la biodiversidad vegetal y por lo tanto para el mantenimiento de los diferentes ecosistemas.

La abeja de la miel, además de ser criada desde la antigüedad, ha estado siempre presente en todas partes como un organismo silvestre.

 

La desaparición de las abejas silvestres

Por desgracia desde hace más de 30 años, es decir, después de la llegada del ácaro parásito Varroa destructor (coevolucionado con la abeja asiática Apis cerana), esto ya no es cierto. Las abejas, de hecho, no sobreviven a la infestación por Varroa y entonces sólo las colonias bajo el control de los apicultores pueden vivir mientras que las silvestres sucumben más o menos rápidamente.

Este dramático suceso dio lugar a la desaparición casi completa (al menos en Europa) de colmenas silvestres, con una gran pérdida desde un punto de vista genético para la especie Apis mellifera, pero con efectos muy graves sobre los servicios a los ecosistemas (polinización) efectuados para la flora silvestre y cultivada.

 

En riesgo de extinción

En 2014 la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) ha establecido definitivamente que Apis mellifera es un insecto en peligro de extinción, a pesar de que no pudo establecer el grado de amenaza por la gran difusión de la apicultura, que de todas maneras está pasando por una alarmante situación, descrita como «el colapso de las abejas.» Esta grave situación también se deriva principalmente de la transferencia del ácaro varroa sobre las abejas de la miel, así como por las condiciones ambientales como la pérdida de hábitat adecuado y el uso de agroquímicos. Pero un aspecto pasado por alto está relacionada con el papel de la abeja de la miel en el mantenimiento del equilibrio natural.
Desde un punto de vista ecológico es mucho más eficaz una amplia red de pequeños grupos de colonias (con distancias de 1-2 km) en lugar de grandes grupos adecuados principalmente para fines productivos.

 

El proyecto Abejas para la Biodiversidad

En esta perspectiva, la Asociación Mundial de la Biodiversidad, la Fundación Edmund Mach y BioAPI (Centro Cultural de la apicultura orgánica y natural) han encontrado una gran convergencia en el análisis de las cuestiones relacionadas con los servicios a los ecosistemas de la abeja de la miel y ha creado un proyecto común que se ha llamado «Abejas para la biodiversidad» (Bees for Biodiversity).